Bienvenidos

A ti, mi lector, hipócrita lector, estas frases son reflejo de un alma tan negra como el fondo de un abismo con dirección al infierno mismo, estas palabras no son para cualquiera, solo para la mente hábil que logre leer entre lineas para su total comprensión, si te sientes suficientemente hábil, adelante, Bienvenido seas a mi infierno.

jueves, 23 de agosto de 2012

La noche Del Analista

08:00 pm hn
¿Como demonios paso?. No tengo ni idea, lo único que se expresar es que fue una experiencia inolvidable  y  bueno, espero que se repita.

10:00 pm hn 
Esto es inusual; Haciendo referencia a lo mencionado anteriormente ahora me siento extraño, jovial pero cansado, alegre pero preocupado, no eufórico pero podría decir que de alguna manera me siento "contento".

Esta extrañisima sensación que me anega el cuerpo llegándome hasta el alma,  es como si estuviera lleno de energía que por mucho tiempo estuvo reprimida luchando por salir atravez del hemisferio frontal izquierdo.

Noté, gracias a mis estudios, que en el momento de acariciarla se erizaba su tersa piel de seda y al besarle el cuello y las rosadas mejillas sus pupilas tomaban la forma de la engigmatica luna llena  enmarcada por sus ojos grises y por el contrario en mi, aunque exaltado, no sentía el contacto tan intimo que estábamos teniendo, mi mente permanecía fría, calculando cada movimiento muscular, cada respiración, cada gesto, cada palabra susurrada a su oído, tratando de hacerla reaccionar, su estoicidad mostrada me apantallo, me rompió los esquemas su rostro sereno e inexpresivo me indicaban una falta de habilidad aunque los versos expresados por sus labios me decían lo contrario, y yo internamente estoico, incapaz de sentir ningún sentimiento humano tratando de no desmoronarme y romper el encanto del "sero postmeridianis"  ella tan hermosa, pareciendo venus con su blanca y resplandeciente espalda su ondeada melena anochada, perlada sonrisa, ojillos picaros que encerraban ternura y un poco de maldad también.


De todo esto pude tomar nota y medida cuantificada pero lo que nunca podre medir, sondear o cuantificar es la sensación de estar como en ese sueño anhelado, de esa fantasía que ante mis ojos se hacia realidad.

Ahora llenadoseme los ojos de lagrimas, no de tristeza sino de angustia, siento mis sueños dormirse y caer de nuevo en la amargura, !Malditos sean mis estudios, mi experiencia, mi carácter¡ no me queda mas que escribir y resistir con denuedo mis amarguras y algun dia darles un fin definitivo para que en ese momento tambien sea el fin mio y morir con mis desventuras para enterrarlas tres metros bajo tierra y que el aire me eleve tres metros sobre el cielo... 

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