Tratar de medir las sensaciones, reacciones y tratar de ver las programaciones es absurdo y vano, solo sirven para endurecer la mente y enfriar el corazón, en un momento de entrega tan intimo, tan "sincero" por que ahora no hay mas que solo carne intreractuado con otra carne y nada mas, nada de sentimiento en ello, nada humano en ese acto solo la complacencia del ello mesurado por el yo e ignorando al super yo, ¿De que nos sirve un hipotálamo si no lo utilizamos como debemos?
si solo utilizamos a las personas como meros objetos de muestra satisfacción personal que después de utilizarlos los desechamos cual vil periódico viejo.
De esto me di cuenta una tarde que creí que mis ojos no verían mas que en sueños y fantasía,pero que al realizarse me dejo una sensación inquietante, pero armónica al momento, viene a tema por que fue el vano instinto el que me condujo a esta situación tan mágica, sorprendente, ansiada y a la vez tan inquietante, estresante, abominable y atroz acto que un humano puede cometer el cual es deshumanizarse ante un momento tan intimo y no por ella sino por mi que me fui cerrando y endureciendo atravez de circunstancias que en cartas siguientes detallaré pero gracias a esas malditas experiencias algo perfecto se metamorfiso en algo vanal y sin sentido alguno...
No hay comentarios:
Publicar un comentario