Cambiando
de casa a la vecina, me doy cuenta de lo mal que vive mi vecino en su edificio,
sus vecinos son molestos, sucios, malcriados y poco brillantes.
Mi
querido Watari, ¿Cómo es que sobrevives entre tanta inmundicia? Pues realmente
no concibo el pasar más de un día entero en este pútrido lugarejo en compañía
de tales bastardos de sangre impura ¿cómo es que un peninsular como tú, vive en
tales condiciones? Sería mejor que vivieras en una casa de beneficencia que en
este lugar.
¡Lawliet,
amigo, aniki! Espero sobrevivas, mi caballero del alba, ya que este trovador
nigro necesita del balance de la existencia de ambos para poder tomar control
de las naciones atacantes.
¿Cómo
pretendes conquistar al sol de la mañana? ¿De la misma manera en la que yo
traté con la luna llena? Intantadlo buen hombre, que yo te apoyo en esto, y
quien lea esta carta que sepa que siempre, en todo, hay un trasfondo, algo mas
que ver que lo aparente.
Pero,
también tengo que reconocer que tienes colegas de verdad hermosas, y no lo
hablo físicamente, sino, intelectualmente, ya que se nota que tienen unas
mentes de verdad brillantes pero son las menos. No puedo soportar la idea de
pensar que son básicamente iguales nuestros edificios, solo que el mío está de
fiesta mas seguido gracias a los obscuros visitantes comandados por la Reina
Luna.
Me
retiro, después de visitar tu lóbrega celda, a engalanarme con la presencia de
la dama del sol para ver como podrás tú
conquistar ese terreno sin que ardas en esas llamas.
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