Tu que me acompañaste por un largo trecho, ahora acompañame en mi lecho. Vigila mi sueño como yo velo por los de otros.
Brinca escurridisa entre los campos celestes, asomando tu bella carita entre las ventanas de nubes hechas.
Dame cuenta de todo aquello que vieres, y en aguila poder hacechar.
Humo y vapor convierteme para estar con mi sol, con mi luna y con mi estrella fugaz, que de ellas necesito, como ellas de mi.
Permiteme velar sus sueños una vez mas, !oh luna, cuan cortas pasan las horas a tu abrigo!
Brindame un poco de tu lado obscuro, para poder ser invisible, un poco de tu luz, para dar calor y un poco de tu suelo, para ser frio a las inclemencias que vivo.
Una nueva maria encontre. Provaré suerte acaso? No lo se, solo el tiempo lo dictaminarra, pero no se me olvida lo que a ti, Luna de plata, te jure.